Test de intolerancias alimentarias básico (90 alimentos) o ampliado (206 alimentos)

La intolerancia o hipersensibilidad alimentaria aparece como resultado de una producción por nuestro sistema inmunológico de anticuerpos específicos (IgG) que reaccionan frente a proteínas presentes en distintos alimentos.  Esta alteración inmunológica, que puede aparecer en personas sanas, puede cursar con síntomas inespecíficos que dificultan el diagnóstico de la intolerancia alimentaria:

  • Trastornos Gastrointestinales: dolor abdominal, estreñimiento, diarrea, gases, síndrome del colon irritable, etc.
  • Procesos Dermatológicos: dermatitis, acné, picor, psoriasis, eczema, urticaria, etc.
  • Problemas Respiratorios: tos, bronquitis, asma, rinitis, dificultad respiratoria, etc.
  • Molestias Neurológicas: dolores de cabeza, migraña, mareo, vértigos, etc.
  • Alteraciones Psicológicas: ansiedad, letargia, fatiga, depresión, hiperactividad (habitualmente en niños), etc.
  • Trastornos músculo-esqueléticos: dolor, rigidez, artritis, fibromialgia, etc.
  • Otros: retención de líquidos, obesidad, etc.

Con una simple muestra de sangre podrá conocer qué alimentos pueden ser potencialmente perjudiciales para su salud, recibiendo un informe personalizado donde se clasifican los alimentos en “permitidos”, “no recomendados” y “no permitidos”, según la reactividad que se haya obtenido en el análisis frente a los mismos, así como una tarjeta que resume los alimentos no recomendados y no permitidos, para su comodidad y consulta. Podemos realizar dos tipos de análisis: uno básico que incluye el análisis de 90 alimentos y otro más ampliado que analiza un total de 200 alimentos. De igual modo, podrá consultar de forma privada sus resultados en la página web del Laboratorio, con el detalle de alimentos no recomendados y no permitidos para su salud.

Una vez  que conocemos el tipo y grado de intolerancia a estos alimentos, podemos controlar los síntomas con la simple supresión del alimento de nuestra dieta diaria, de tal modo que el paciente mejorará notablemente, aumentando su calidad de vida.

El sistema inmunológico cuenta con mecanismos de memoria inmune por los que, aunque dejemos de consumir el alimento durante un tiempo indeterminado, volveremos a sufrir los mismos síntomas propios de la intolerancia si en algún momento volvemos a consumirlo. De este modo, los resultados de esta prueba son válidos de por vida.